Boletín Nº 33
Lima, 31 de agosto de 2009




 
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El rol de los medios de comunicación en zonas de conflicto minero
Noticias Aliadas, servicio de información de Comunicaciones Aliadas

En el marco de la premiación del II Concurso Nacional de Periodismo “Protección ambiental en zonas de conflicto minero”* organizado por Comunicaciones Aliadas y la Coordinadora Nacional de Radio, se realizó el conversatorio “El rol de los medios de comunicación en zonas de conflicto minero”. A continuación ofrecemos extractos de las ponencias presentadas por dos panelistas que expusieron en el conversatorio.

“Los desafíos de reportear en una zona de conflicto”
Milagros Salazar, periodista y corresponsal de Inter Press Service (IPS)

“Cuando un periodista va a una zona de conflicto minero yo siempre digo que es como que se va a la guerra. Cuando es enviado a una zona donde el conflicto está en su punto máximo de ebullición es como irse a la guerra, en el sentido de que hay un escenario polarizado, hay un escenario de enfrentamiento. Por la tanto, el periodista no puede ir desarmado tiene que ir con la armas suficientes para poder entender lo que esta pasando, para poder informar a la opinión pública y a su medio de comunicación de lo que está pasando. En ese momento es el enviado especial quien va a dar a conocer al país lo que está pasando en este sitio y, por lo tanto. para mi es como un corresponsal de guerra y es con ese nivel de seriedad con que debe tomarse el tema.

“Ese es el desafío que tiene el periodista, es un escenario muy polarizado donde cada quien argumenta su posición y las posiciones están muy enfrentadas. En esos momento es muy difícil que alguien ceda, el periodista está en la zona como que a paso de equilibrista, tiene que ser cauto, saber cuándo puede ser incisivo, cuándo sólo observar y escuchar, es importante toso eso. Y en ese escenario habría que preguntarse si son válidas las preguntas que son inducidas cuando vemos que hay reporteros, sobre todo en televisión, que de manera muy desatinada plantean preguntas confrontancionales a las comunidades o a diversas organizaciones.

“Otro aspecto de ese escenario polarizado es que en un conflicto siempre estamos frente a juegos de poder de tipo político, económico, social y estos juegos de poderes tienen que ver con disputas de intereses y derechos. Cada actor que participa en un conflicto está actuando desde su propio interés y no veamos el interés como algo malo sino como algo legítimo que uno está en todo derecho de defender. Cada quien tiene derecho a defender lo que cree.

“En este juego de poderes que es dinámico, que es cambiante, que te plantea coaliciones, yo he planteado un gráfico donde pongo en medio a la prensa, a los medios de comunicación y pongo a los diversos actores que participan en conflictos: el gobierno, las empresas mineras, las comunidades, los [partidos] políticos. Hay una serie de actores. No necesariamente es que esos actores se ponen frente a frente, algunas veces algunas empresas mineras pasan al lado y algunos partidos políticos también, se forman alianzas y coaliciones. Es [un escenario] dinámico. El periodista, por lo tanto, tiene que tener muy claro que eso existe.

“También hay que plantearse la pregunta: ¿En este juego de poderes qué rol cumple el medio de comunicación, el de actor, de mediador? ¿Cómo hace el periodista para conciliar la responsabilidad que tiene de informar los más objetivamente posible con la línea política que tiene el editor? Ese es un aspecto que hay que tener en cuenta.“

Otro desafío que he podido ver son los prejuicios, los mitos que existen. Cuando uno llega a una zona de conflicto resulta que hay muchos mensajes en el ambiente que pueden ser muy contaminantes. Muchas veces son los que generan esas medias verdades, que el periodista tiene que distinguir para saber qué va a informar, distinguir cómo se origina, de quién viene. El periodista tiene que corroborar eso en el lugar de los hechos. Eso es lo que nos distingue a los que vamos a las zonas de cualquier otro tipo de periodista que no va a la zona, que tiene que asumir que pasa algo sin estar ahí, es un desafío desentrañar qué hay.

“Hablando de este tema de prejuicios y mitos recuerdo mucho el caso de La Oroya. Es un reto para un periodista escribir sobre La Oroya. Uno dice, cómo puedo contar otra historia que ya no se haya dicho o de repente el reto es tratar de reconstruir lo que no se dijo. Cuando yo viajé a La Oroya había una idea que los médicos que estaban implementando una serie de programas de ayuda en salud a las personas contaminadas por plomo habían propalado entre la población. Les decían: ‘Si te alimentas bien, si te lavas bien las manos, no te vas ha contaminar, el tema es que tu no comes bien, porque no comes bien y no te lavas bien las manos por eso tienes plomo en sangre’. Esas cosas que se van transmitiendo y alguna gente termina creyéndoselo o quiere creer que es así. Entonces, ya sólo escribir sobre esas estrategias y esos mitos ya daría para todo un reportaje aparte y todo un estudio también, pero ese es un desafío que asume uno como periodista cuando va a una zona de conflicto.

No quedarse con el reporte diario“
Está claro que los periodistas tenemos el reto de informar, sobre todo los que hacen periodismo diario, de informar en tiempo récord, (…) es todo un reto poder informar sobre estos conflictos en tiempo récord, además sobre hechos complejos de manera sencilla y hacer el equilibrio de no llegar a convertir esa información en simplista. Ser sencillo no quiere decir llevarlo al extremo de ser simplista y al final no se diga nada y se pierda o se caricaturiza. Cuántas veces hemos visto que cuando hay un conflicto el reporte consiste sólo en decir cuántos muertos, mil comuneros bloquearon la carretera tal y ni siquiera un párrafo de por qué se desato el conflicto, ni antecedentes ni nada. Por lo menos mínimamente debería haber un par de párrafos que expliquen, que contextualicen el asunto.

“El que se desate un conflicto es una oportunidad para decir lo que está en el fondo, por lo tanto, es importante cumplir con el despacho diario pera tratar de informar también de manera mucho más amplia y tratar de darle mayores fundamentos.

“El recojo de información básica antes de ir a zonas del conflicto es sumamente importantes y hacer todo un barrido de todo lo que se ha publicado del caso, para no ir y estar preguntando desde lo básico. (…)

Estos conflictos te plantean que el periodista muchas veces va a tener que buscar información científica en temas medioambientales, hay documentos muy técnicos llenos de códigos y fórmulas y hay que conocer de normas ambientales. Es todo un reto para un periodista, tiene que ver del impuesto a la renta que aportan estas mineras, de las regalías, de la repartición del canon, de cuánto le toca a la autoridad local, a la autoridad regional. Eso tiene que estar clarísimo para alguien que va a cubrir eso, sino está en nada.

“Intentar dialogar con los actores directos es sumamente importante, así como se va a las comunidades hay que pedir una reunión también con el representante de la empresa minera sino no tienes la historia completa.
Contrastar las versiones recogidas con los informes técnicos, las fuentes primarias es básico, a veces los expertos hablan de lo que se acuerdan y no siempre hay como sustentarlo. Hay que invertir tiempo en esto por que es importante.

“Este tipo de conflictos también nos plantea un conflicto de visiones, (…) yo he vivido toda mi vida en Lima desde mi mirada capitalina puedo ver algunas formas de comportamiento de las comunidades de las zonas rurales muy distintas a las mías y entonces yo puedo darle un valor desde mi mirada capitalina y tergiversar porque no me he puesto en el plan de escuchar al otro y comprender desde su visión qué significa, por ejemplo, el que yo defienda la tierra, qué significa el derecho al agua. Eso te exige tener un dialogo intercultural, eso es un requisito fundamental”.


“Radios comunitarias y conflictos socioambientales. Enfoque y prácticas, políticas comunicativas”
Jorge Acevedo, Director Ejecutivo de la Coodinadora Nacional de Radio“

Es necesario explicar el contexto para discutir sobre el rol de las radios locales algunas comunitarias educativas o comerciales, pero digamos con una gran diferencia de los medios comerciales a nivel de Lima y de otras ciudades intermedias o más o menos grandes del país.

(…) “Las radios educativas comunitarias locales actúan en contextos vinculados a conflictos socioambientales; me parece que estamos viviendo prácticamente dos décadas de un modelo centrado más que en el desarrollo en el crecimiento económico, es un modelo que para el caso de Perú ha implicado digamos volver con mayor fuerza sobre la explotación de materias primas y en estos últimos años de recursos provenientes de la actividad minera. Es un modelo y una apuesta de crecimiento económico en el cual está involucrado el Estado, en el cual están involucradas un conjunto de empresas pero no sólo a nivel del país sino también a nivel internacional, hay muchos actores con mucho poder empujando por este modelo por este tipo de economía y por el eje del crecimiento basado en exportación de materias primas y fundamentalmente minerales. Y este modelo digamos tiene al Estado en alianza con el poder económico tanto de dentro como principalmente de fuera. (…)

“Cuando hay que ver el rol de los medios locales hay que hacerlo pisando tierra y reconociendo que hay grandes poderes e intereses en juego y que gran parte de la prensa lo que hace es auto referir sus discursos y su visión. Hablando concretamente de la minería seguramente operan a través de centrales de medios y con consultoras para colocar permanentemente sus visiones en la prensa nacional y ahora tienen una radio [CPN], es decir, ]tienen de lado al Estado, a gran parte de los medios de comunicación. Tienen una radio hoy en día que llega a diferentes partes del país y, por otro lado, en las regiones en las localidades pequeñas, los medios de comunicación son muy vulnerables a una gran empresa minera que puede evidentemente resolverles el año con a un contrato publicitario, precisamente por que la mayor parte de la torta publicitaria se queda en Lima. El 85% de inversión publicitaria se invierte en radios nacionales.

“Hay que reconocer un poco cuáles son los dilemas que afrontan las radios comunitarias educativas y locales frente a situaciones de conflicto y, por otro lado, con relación a las poblaciones ya con mucha desconfianza, ya no creen en el Estado, ya no le creen a las empresas, y prácticamente una resolución al conflicto para avanzar en un proyecto de exploración y explotación de conflictos minerales ya no va más.

“[En este contexto] la noción de objetividad hay que reconstruirla. Todos de alguna manera hacen periodismo desde algún lugar, desde una posición, esta posición puede ser a favor del modelo o en contra del modelo, pero hay una posición tomada, vasta con ver las primeras planas de los periódicos de Lima para darse cuenta de que cada periódico, cada medio y cada periodista en particular se ubica en un lugar. Sin duda cada medio y cada periodista se ubica en un lugar y desde cierta perspectiva ve la problemática, dialoga con los actores recoge información y construye relatos.

“El periodismo tiene que ver con construcción de relatos y no puede haber un único relato, no va haber un único relato. Entendiendo así las radios comunitarias locales que hoy en día aparecen como instigadoras de la violencia, digamos azuzadoras de los enfrentamientos, en fin, evidentemente toman una posición además, toman una posición no sólo en una escenario de conflicto, sino que las propias radios son también agredidas y atacada y presionadas por la empresa o por operadores de la empresa, operadores incluso de los propios medios de comunicación son atacadas por las autoridades por un primer ministro en fin… Para entender un poco cómo es que tienen que actuar y muchas de estas radios tienen cercanía y casi diría yo en algunos casos forman parte de estos movimientos sociales que están emergiendo a partir de los conflictos sociales a nivel local y regional, forman parte de las organizaciones, son parte del debate del desarrollo local, son parte del debate sobre lo que le pasa a la comunidad son parte de… no se sitúan por fuera de… en un lugar distinto haciendo periodismo imparcial, independiente objetivo. No digo con esto que esto último sea negativo, estoy simplemente planteando que escenario es el en que se mueven y qué tipo de relato construyen estas emisoras. Son parte de este movimiento y que, por lo general, las vemos enfrentadas a las empresas mineras en situaciones de conflicto o desarrollando un trabajo que va más allá de informar sobre lo que pasa sino que toman posición.

“Entonces las radios toman una posición. Ahora, hay diferentes enfoques y prácticas en el marco de conflictos sociales, por ejemplo, hay emisoras que aún tomando una posición y siendo parte de la dinámica local y de los espacios de dialogo local de concertación, pero también en el marco de conflictos abren, sin embargo, y buscan promover el dialogo entre los actores sin descuidar tratando de acelerar la participación de los representantes de las empresas y también representantes del Estado, es decir, aun tomando una posición no cierran el medio a esas otras visiones pro empresa y pro gobierno (…), buscan de alguna manera establecer fuentes de dialogo entre los actores involucrados.

“Hay una posición tomada y en función de esa posición y el contexto es que se decide adoptar una determinada postura y desarrollar un comportamiento determinado en situaciones de alta conflictividad. Recuerdo el caso de radio Cutivalú, en momentos de pleno conflicto en relación al proyecto Río Blanco, aceptó colocar spots publicitarios de la empresa. Las organizaciones sociales y las rondas de estas zonas afectadas por el proyecto Río Blanco empezaron a llamar y a comunicarse con la radio para interpelarla y decirles cómo es posible que ustedes pongan la publicidad de la empresa minera. El año pasado la CGTP, me parece que fue en julio, organizó un paro nacional y puso avisaje en Radio Programas del Perú, Radio Programas no va a estar a favor del paro, en general tiene una posición contraria con relación al paro, pero aceptó la publicidad de la CGTG.

“Entonces, digamos para poder situarnos en esos márgenes de la democracia creo que en ese caso la decisión de Radio Cutivalú fue la acertada, pero hay otras radios que así no más no aceptan publicidad de una empresa minera en una situación de conflicto sino que discuten mucho el tema y les suscita un dilema ético interno, porque dicen habiendo tomado una posición que implica aceptar publicidad y por otro lado está el reclamo y la interpelación de las organizaciones sociales que le dicen tú que tomas una posición y que aparentemente estás a favor nuestro, cómo puedes aceptar una pauta publicitaria de esta empresa que además nos está engañando. Es una situación compleja que en algunas radios es más relativamente fácil de resolver y en otras genera un debate interno y dilemas.

“Hay algunos otros casos en los cuales los directivos y la gente de las radios está a la cabeza incluso del movimiento social en una situación de conflicto. Es muy difícil hacer una separación entre periodismo y el rol de la radio en una comunidad y es algo que se está discutiendo al interior de la red que no ha sido resuelto pero que no es un dilema que tendrá que ser abordado y tendrá que buscar opciones, yo diría que la CNR es una red, no es una corporación. Las asociadas definen ciertas políticas institucionales pero cada asociación particular cada radio tienen su autonomía y sus márgenes de actuación y según esos margenen de actuación y autonomía va decidiendo, aunque el espacio de la red es un espacio muy interesante de debate, de reflexión y de sistematización de este tipo de experiencias, incluso para confrontar sus propias prácticas y posiciones en situaciones de conflicto.

“Creo que la actuación de las radios está definida en parte por la cercanía involucramiento o relativa distancia del movimiento social, esa es una variable muy significativa, si la radio digamos está muy involucrada en el tejido social y en la dinámica local va a tener un tipo de comportamiento que va permear su trabajo periodístico. Mayor distancia implicaría probablemente más independencia periodística del movimiento social pero es un dilema al cual se enfrentan las radios, las emisoras en cada localidad, frente a cada situación, en cada contexto de alto nivel de conflictividad. Sin duda son cuestiones que no van a poder ser resueltas de manera sencilla, que van a ameritar mucha discusión, debate y en eso está la CNR”.


(*) Los ganadores, todos en la categoría Radio, fueron:
Primer Puesto:
Karol Altamirano con el programa “Minería en Perú y Canadá: Conflictos y propuestas”

Segundo Puesto:
Alberto Navarro, con el programa “Sapillica, la fiebre del oro”

Tercer premio:
María Cecilia Álvarez con el programa “La riqueza de nuestro medio ambiente, nuestra voz la defiende”.
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Publicación producida por Red Verde Perú y
auspiciada por Comunicaciones Aliadas