El cardenal Theodore McCarrick, arzobispo emérito de Washington D.C, capital de Estados Unidos, en gesto de solidaridad, acompañado por Monseñor Pedro Barreto Jimeno, visitó a fines de febrero la ciudad de La Oroya y mantuvo contacto con las madres y niños quines le manifestaron su preocupación por la contaminación ambiental en la que viven debido a las emisiones diarias de gases tóxicos.
“Para mi es un honor y un privilegio estar aquí, porque me doy cuenta que aquí, en medio de las dificultades, existe una comunidad viva, formada por personas que están preocupadas por solucionar los problemas y solucionarlos juntos”, señaló el cardenal McCarrick al terminar la reunión con autoridades y líderes de Yauli – La Oroya.
Luego de caminar varias cuadras de las calles Iquitos y Dos de Mayo de la parte alta de La Oroya Antigua, ubicada al frente de la empresa metalúrgica donde se concentran con mayor notoriedad los gases tóxicos emanados por la empresa minera, McCarrick reconoció la labor que viene realizando La Mesa de Diálogo y el proyecto “El Mantaro Revive”.
“He podido ver y entender las condiciones en que se encuentra la contaminación en la ciudad de La Oroya, que afecta especialmente a los más pobres y sobre todo a los niños. En este sentido es loable la labor que cumple la Mesa de Diálogo y el proyecto ‘El Mantaro Revive’ a favor de los más necesitados”, expresó
El cardenal McCarrick es miembro del directorio de la organización de ayuda humanitaria estadounidense Catholic Relief Services y vino a visitar varias zonas del Perú con los objetivos de identificar temas y problemáticas a trabajar en cooperación entre la Iglesia de los Estados Unidos y la Iglesia peruana, así como, de compartir las principales problemáticas de la realidad socioeconómica y ambiental del Perú y las respuestas de la Iglesia Católica a las mismas.
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