Boletín Nº 24
Lima, 08 de julio de 2008
 




 
  Visita también
  CooperAcción
  Grufides
  Red Muqui
  Todo sobre La Oroya

 

Plan de Contingencia para la Oroya
Por César J. Cárdenas Javier
Comunicador del Proyecto Incidencia en Políticas y Cultura de Paz en la Cuenca del Mantaro


La Oroya se ubica a 175 km al este de Lima, la capital, a sólo seis horas de viaje en bus. Es una ciudad tan cercana y lejana a la vez. Las autoridades nacionales no asumen el compromiso de velar por la salud de su población.

Está ciudad fue declarada como una de las 10 ciudades más contaminadas del mundo, según un reporte publicado en el 2007 por el Instituto Blacksmith, de EEUU, debido a los altos índices de contaminación que emite el complejo metalúrgico más grande de Latinoamérica, administrado por la empresa estadounidense Doe Run Perú.

Su población está totalmente abandonada. Diariamente Doe Run arroja a la atmósfera un polvo metálico compuesto con plomo, arsénico y cadmio. Tal como señala Eduardo Mayta, ex presidente del Comité de Defensa de La Oroya, “el cadmio, plomo y arsénico, son cancerígenos. El cadmio es perjudicial para los huesos; nos quieren confundir diciendo que es osteoporosis; eso ataca a partir de lo 40 años, pero mira los jóvenes y niños ya están con yeso en las manos y los pies”.

Mayta fue un luchador desde su juventud. Siempre ha marcado su posición sobre la contaminación que padece la población de La Oroya y actualmente está participando en el comité de vigilancia que inició en el 2007 el Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (OSINERGMIN).

Además aclara que “puede que haya mejorías al interior de la empresa, pero sigue perjudicando la salud, hay emisiones que no se quieren hacer estudios”, en referencia a las emisiones fugitivas que escapan del complejo metalúrgico y llegan a la población de la Oroya Antigua, ubicada 600 m de la gran chimenea.

Carlos Rojas Marcos, secretario del Consejo Nacional del Ambiente, CONAM-Centro, indica que la contaminación se siente más en los meses de mayo a setiembre, fechas en las que se presenta un fenómeno natural: inversión térmica y la ausencia de vientos que ocasionan un panorama poco propicio para salud de la población.

Es por ello que exige a las autoridades la “inmediata declaración de los estados de alerta por la contaminación atmosférica” que se especifica en el Plan de Contingencia aprobado por el consejo directivo del CONAM en octubre del 2007. Sin embargo, hasta la fecha no se ha hecho nada.

En la norma se encarga al Ministerio de Salud o al Gobierno Regional de Junín la declaratoria de estados de alerta —cuidado, peligro o emergencia— cuando se presentan episodios agudos de contaminación, como las 130 veces que se debieron declarar en el primer semestre del 2007.

Hasta el momento el Ministerio de Salud no se ha pronunciado al respecto; el presidente regional de Junín, Vladimiro Huaroc, no ha precisado si se ha revisado el Plan de Contingencia, con lo cual se evidencia una falta de voluntad política para hacer frente al problema.

No obstante, el 23 de junio se reunió el Comité Provincial de Defensa Civil de la Provincia de Yauli-La Oroya, quienes iniciarán una campaña de sensibilización para preparar a la población en la futura declaratoria de los estados de alerta. El 14 de agosto se realizará un primer simulacro.

Estas actividades se desprenden del “Proyecto de Incidencia en Políticas”, que en la última reunión de la Mesa de Diálogo Ambiental de la Región Junín, llevada a cabo el 19 de junio, presentó la campaña “¡Alerta, por un aire saludable!”, con el objetivo de que se implemente el Plan de Contingencia en La Oroya.


La decisión está en manos de las autoridades. Han pasado ocho meses desde la aprobación de esta norma y no se ha iniciado alguna acción. La salud de la población de La Oroya no puede ser postergada.

  Volver al inicio

Publicación producida por Red Verde Perú y
auspiciada por Comunicaciones Aliadas