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VENEZUELA
Entre los países con mayor deforestación
Noticias Aliadas
08/07/2019
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Minería legal e ilegal son las principales amenazas para bosques amazónicos.

Un 50% del territorio venezolano corresponde a la Amazonia, el bosque tropical más extenso del mundo, que posee una enorme biodiversidad y genera servicios ambientales claves para el planeta como la producción del agua y regulación del clima. Su preservación debería ser una de las tareas más importantes en todo el mundo.

Venezuela es uno de los nueve países que forman parte de la cuenca amazónica junto con Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Guayana Francesa, Perú y Surinam. La región amazónica se concentra en los estados de Amazonas, Bolívar y Delta Amacuro.

Hasta hace dos décadas, Venezuela era reconocida como uno de los países con mayor diversidad del mundo por la calidad de sus bosques y riqueza de su fauna. Sin embargo, de acuerdo con una investigación publicada en noviembre del 2018 por la organización no gubernamental ambientalista Provita, entre el 2000 y el 2015 se han perdido 5,265 km² de bosques amazónicos en Venezuela.

“Esta pérdida de cobertura boscosa no ocurrió de forma uniforme a lo largo del tiempo, sino que fue incrementándose de forma dramática cada quinquenio: el 17% (898 km²) de la deforestación ocurrió entre los años 2000 y 2005; 29.4% (1,546 km²) entre 2006 y 2010; mientras que tan solo en el último quinquenio se registró el 53.6% (2,821 km²) restante de la pérdida medida de cobertura boscosa. Venezuela se convierte de esta manera en el único país amazónico que presentó una tasa de deforestación de crecimiento exponencial entre el 2000 y 2015”, señala el informe de Provita.

Actividades como la agricultura y la ganadería, construcción de hidroeléctricas y carreteras se han asociado históricamente a la deforestación de los bosques amazónicos, pero, según Provita “la principal amenaza y presión es la minería tanto legal como ilegal”.

El 24 de febrero del 2016 fue creada por el gobierno la Zona de Desarrollo Estratégico Nacional Arco Minero del Orinoco ubicada entre los estados de Bolívar, Amazonas y Delta Amacuro. Esta zona cuenta con 7,000 TM de reservas de oro, cobre, diamante, coltán, hierro y bauxita. Abarca un área de 111,843 km² (12.2% del territorio venezolano y 25% de su región amazónica).

Allí habitan 16 comunidades indígenas y es hábitat de 850 especies de aves, 257 de mamíferos, 205 de anfibios y 204 de reptiles, de acuerdo con inventarios biológicos locales, pero para su creación no se elaboraron estudios de impacto ambiental y sociocultural, se violaron los derechos a la consulta previa de las comunidades indígenas y el patrimonio cultural y natural.

Tradición extractivista
Para la Asociación Civil Kapé-Kapé, defensora de los derechos de los pueblos indígenas venezolanos, “el Arco Minero del Orinoco es un proyecto que atenta contra el derecho humano a un ambiente sano, afecta derechos de pueblos indígenas y reafirma una política desarrollista en la que no importa la vida humana y la naturaleza”.

“Desde el 2016, en Venezuela se desató una amenaza letal para todos los preceptos defendidos por el Convenio sobre la Diversidad Biológica [ratificado por Venezuela], cuando el mismo Estado anunció  la creación del Arco Minero del Orinoco, sin darle prioridad a las consecuencias ambientales que esto traería para la población indígena que habita en el lugar, y del crimen ambiental que los ecologistas han anunciado”, señaló Kapé-Kapé en un comunicado publicado el 21 de mayo del 2019.

Con la creación de esta zona de desarrollo estratégico, Venezuela ha confirmado su tradición extractivista “que tiene sus raíces en la explotación petrolera, para pasar luego a la explotación minera (…) y que finalmente llega a la explotación de una de las zonas más ricas en biodiversidad, no solo de Venezuela, sino del mundo”, agregó el comunicado. “Esta tendencia histórica deja en evidencia la desestimación de los derechos humanos frente al  extractivismo, una situación que afecta a todos y todas en general y a los indígenas en particular”.

La investigación de Provita encontró que la actividad minera aparece, junto con la densidad poblacional y la distancia a carreteras, entre las cinco variables más relacionadas con la deforestación reciente. Una proyección de la tasa de deforestación en la Zona del Arco Minero del Orinoco para los próximos 35 años, pronosticó un aumento de la deforestación entre 28% y 35% de la cobertura boscosa actual.

En declaraciones al informativo El Nacional Web, Carlos Peláez, biólogo de Provita, precisó que Venezuela “posee una de las tasas de deforestación más grandes del mundo y corre el riesgo de perder las funciones medioambientales que derivan de los bosques, pues la minería ilegal que se lleva en el sur de la selva amazónica se hace sin observación de los estándares socio-ambientales necesarios”.

“La extracción de oro ha aumentado los niveles de contaminación de las aguas”, explicó Peláez. “La explotación minera es una amenaza para la Amazonia venezolana, [porque] para poder conseguir una pequeña cantidad de oro, los mineros deben destruir gran parte del suelo, acción que está cambiando completamente el ecosistema”. —Noticias Aliadas.


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Deforestación por minería ilegal en Venezuela. /efectococuyo.com
Noticias Aliadas / Latinamerica Press
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