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HAITÍ
El cólera sigue matando
Milo Milfort
23/08/2016
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Víctimas demandan a la ONU por haber importado la enfermedad a través de cascos azules.

Casi seis años después de su aparición en Haití en octubre del 2010, las autoridades sanitarias aún luchan por contener la expansión de la epidemia de cólera que ya ha provocado 9,392 muertes y más de 790,000 infectados. Los desafíos son enormes y las víctimas siguen reclamando justicia y reparación a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), acusada de importar la enfermedad a Haití.

“El cólera está todavía aquí. El microbio está presente en los 10 departamentos geográficos del país. Se desarrolla en la mugre y en la suciedad”, insiste el doctor Jean Donald François, coordinador nacional de la lucha contra el cólera del Ministerio de Salud Pública y de la Población (MSPP) “El Estado haitiano está todavía preocupado”.

Entre el 1 de enero y el 19 de julio del 2016, 202 personas han muerto por la enfermedad, frente a 373 en todo el año 2015.

“A pesar de los numerosos esfuerzos de las autoridades sanitarias y de sus socios de la comunidad humanitaria, el cólera sigue siendo una preocupación humanitaria primordial en Haití. Con más de 16,000 casos registrados desde principio de año, el país sigue registrando el mayor número de casos de cólera en el hemisferio norte”, reveló la ONU.

Con la estación ciclónica que va del 1 de junio al 30 de noviembre, diversas regiones del país han soportado intensas lluvias, terreno propicio para la propagación de la enfermedad. De hecho se observa todas las semanas un recrudecimiento de la epidemia en diferentes municipios. Esta situación recurrente y persistente es prueba de una realidad compleja.

“Hemos efectuado dos constataciones: primero, la más grave, es que la población tiende a olvidar la existencia de la enfermedad y a hacer caso omiso a los principios de higiene que hay que respetar. Además, hemos notado que después de cada aguacero, la gente olvida el principio de higiene según el cual sólo se debe beber agua potable”, afirma François a Noticias Aliadas.

Los brotes son causados por la ausencia de estructuras de tratamiento del cólera en al menos 19 municipios, las repetidas inundaciones y la falta de financiamiento que reduce los equipos de repuesta al cólera. Lo peor es que en este país del Caribe, el saneamiento y el acceso al agua potable sigue estando por debajo de las normas.

“La mitad de la población haitiana y más particularmente los más vulnerables no tienen acceso al agua potable y a un ambiente salubre”, anota el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

Actualmente, Haití se enfrenta a una crisis alimentaria que involucra a más de 3 millones de haitianos que representa un tercio de su población total, a la que se suma la llegada de varios miles de ha repatriados desde República Dominicana, una crisis política que no parece acabar, inflación galopante, devaluación del gourde, la moneda nacional, y alrededor de 61,000 personas que todavía viven en carpas más de seis años después del sismo de enero del 2010.

El plan de lucha contra el cólera
El 19 de julio se llevó a cabo una reunión sobre el balance de la primera fase del Plan de Eliminación de la Epidemia de Cólera 2013-2022, con la participación de la ministra del MSPP, Daphnée Benoit Delsoin, funcionarios de la institución y de instancias internacionales como la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la UNICEF.

“Básicamente, estamos satisfechos de lo que se ha realizado desde octubre del 2010. Si bien tenemos a veces algunos muertos, ya no vivimos la época en la que registrábamos 20 o 40 fallecimientos por día”, declaró François. La no-realización de todas las actividades por falta de fondos, el carácter anticuado de los mensajes de sensibilización concebidos al principio, el no-respeto de los principios de higiene por parte de la población son, entre otros, deficiencias observadas en la implementación de este plan a corto plazo, según el reporte de evaluación realizado por los responsables.

El Plan de Eliminación de la Epidemia de Cólera requiere US$2.2 millardos en 10 años. Comprende tres fases: el corto, mediano y largo plazo. Sus cuatro ejes son: la supervisión epidemiológica, la sensibilización, la gestión, y el agua y la salubridad. De los $450 millones que requiere la primera fase (2013-2015), sólo se obtuvo el 18%. Los donantes y socios internacionales no cumplieron con las  promesas mil veces repetidas en el momento del lanzamiento de ese plan en el 2013.

El representante de la UNICEF en Haití, Marc Vincent, advirtió en julio que “sólo un compromiso firme de la comunidad internacional y recursos suplementarios permitirán acabar con la epidemia”. Esto, a pesar de una reducción de 90% del número de casos de cólera desde el 2011 en Haití.

Concluido el corto plazo, las autoridades haitianas se enfocan en el mediano plazo establecido para 2016-2018, lo que constituye la segunda fase ajustada a ser presentada en agosto a la población y a los socios interesados en apoyarla.

“Sin mayores fondos, el cólera no será eliminado y puede representar una amenaza para el Caribe, para América e incluso para el mundo”, previene François.

Por su lado, las víctimas de la enfermedad han presentado una demanda contra la ONU re clamando disculpas públicas al pueblo haitiano por haber traído la enfermedad al país a través de soldados nepalíes, ayuda al Estado haitiano para construir infraestructuras de agua potable y saneamiento, y reparación económica para las personas afectadas.

Están siendo representadas por la Oficina de Abogados Internacionales (BAI) y el Instituto por la Justicia y la Democracia en Haití (IJDH) quienes, en marzo del 2016, defendieron su causa ante el juez de la corte de apelación del circuito federal en Manhattan, EEUU, contra la ONU.

“Eso demanda mucho tiempo, estudios y apreciaciones. Según expertos que están acostumbrados a defender causas ante la corte de apelación, puede tomar entre tres y seis meses. Por lo tanto, hay que esperar”, manifestó Mario Joseph, responsable del BAI a Noticias Aliadas. “En realidad, el expediente de las víctimas del cólera avanza a ritmo propio”.

La BAI y el IJDH han presentado los casos de 5,000 víctimas en la queja inicial, pero tienen en sus oficinas en Port-au-Prince otros 15,000 casos aproximadamente. Reclaman el pago de $100,000 dólares americanos por persona fallecida y $50,000 por cada persona infectada.

Reparaciones para las víctimas
El presupuesto aprobado por la misión de la ONU para el periodo que va del 1 de julio del 2015 al 30 de junio del 2016 llega a $380.3 millones. Los militares de la ONU llegaron al país en el 2004, luego que la comunidad internacional obligara al entonces presidente Jean-Bertrand Aristide (1991, 1994-96 y 2001-2004) a dejar el poder. En sus 12 años de presencia en el país, la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización en Haití (MINUSTAH) estaría implicada en casos de violación y robo según denuncias de organizaciones de defensa de derechos humanos.

Las víctimas del cólera esperan tener éxito. Según Joseph, “lo que va a motivar el levantamiento de la inmunidad de los soldados y la apertura de una vía de reparaciones para las víctimas es la creación de la comisión permanente de reclamos cuyo deber sería examinar los expedientes de las víctimas”.

Como estrategias de lucha, las víctimas prevén organizar manifestaciones en las calles de la capital en los próximos meses. En diciembre del 2015, alrededor de 2000 víctimas enviaron una carta al consejo de seguridad de la ONU. Ese mismo año, lanzaron la campaña Faites Face à la Justice (Dar la cara a la Justicia), junto con organizaciones humanitarias haitianas y grupos de solidaridad internacional que apoyan la lucha por la justicia para las víctimas.

En esa ocasión, se organizó una exposición en Port-au-Prince, Nueva York y Ginebra con imágenes de algunas víctimas de la enfermedad.

Varios estudios internacionales, incluyendo a la Universidad de Yale, EEUU y el informe del epidemiólogo francés Renaud Piarroux, han llegado a la misma conclusión: hay una estrecha relación entre el origen del cólera en Haití y el campo de la MINUSTAH en Mirebalais, a 60 km al noreste de la capital, donde se  alojaban los cascos azules nepalíes que venían del sur de Asia.

La ONU siempre ha rechazado admitir oficialmente su responsabilidad en la implantación de la enfermedad y examinar las demandas de indemnización de las víctimas. Se esconde detrás de la inmunidad de la que gozan sus soldados, lo que los libera de toda persecución ante jurisdicciones nacionales e internacionales.

Pese al rechazo de la ONU a admitir su responsabilidad y el reducido aporte de los socios internacionales, la lucha contra la enfermedad ha registrado numerosos progresos. Sin embargo, queda mucho por hacer si se quiere erradicarla verdaderamente. La batalla está lejos de ser ganada. —Noticias Aliadas.


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Acceso a agua potable y sistemas de saneamiento siguen siendo dos de los mayores desafíos en Haití. / Milo Milfort
Noticias Aliadas / Latinamerica Press
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