Sᢡdo, 4 de Abril, 2020
Sección de suscriptores(as) Identificación Contraseña
AMÉRICA DEL SUR
Niegan existencia de pueblos indígenas aislados
15/12/2005
Envíe un comentario Imprima el texto de esta página

Indígenas amazónicos aislados o en contacto inicial luchan por su derecho a la autodeterminación.

En la Amazonia se está produciendo el genocidio de los pueblos indígenas que por voluntad propia o por agresiones de diferente índole han decidido mantenerse aislados de la sociedad nacional o se encuentran en las primeras etapas de contacto con ésta.

"Este genocidio empieza con la negación de su existencia" fue la principal denuncia del I Encuentro Internacional sobre Pueblos Indígenas Aislados de la Amazonia y el Gran Chaco, que se llevó a cabo del 8 al 11 de noviembre en Belém do Pará, Brasil.

Líderes indígenas, especialistas en derechos humanos, ambientalistas, antropólogos y delegados de las Defensorías del Pueblo de Brasil, Bolivia, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú y Venezuela, así como representantes de organizaciones internacionales, se reunieron en Belém para definir una estrategia común de defensa de sus derechos.

"Negando su existencia en la opinión pública, los medios de comunicación, los matan en la conciencia nacional e internacional", afirmó el brasileño Sydney Possuelo, 65 años, representante de la Coordinación General de los Indios Aislados (CGII).

Los korubo de Brasil, los yuri de Colombia, los tagaeri de Ecuador, los ayoreo de Paraguay, los mashco-piros de Perú y los hoti de Venezuela, dispersos en poco más de 50 grupos con una población total aproximada de 3,000 personas, son pueblos indígenas aislados que se hallan arrinconados en lugares inhóspitos de la selva, que los Estados amazónicos han establecido como zonas naturales protegidas tanto por la riqueza de la biodiversidad como por la presencia de estos pueblos en aislamiento.

Potencialmente ricas en maderas preciosas —como la caoba—, e hidrocarburos, estas áreas están en la mira de grandes intereses económicos nacionales e internacionales. Las actividades de estas empresas, por un lado, facilitan la penetración ilegal de peones armados y, por otro, presionan para que los Estados eliminen cualquier forma de restricción, afirmando a través de los medios de comunicación que los pueblos indígenas aislados no existen.

El encuentro de Belém dio testimonio, con documentales y fotos de campamentos abandonados, de la presencia de estos pequeños grupos humanos que permanecen en la fase de contacto inicial, o que, como resultado de anteriores experiencias traumáticas, rechazan todo contacto.

Doble amenaza

Según Possuelo, se cierra sobre los pueblos indígenas aislados, una tenaza a dos mandíbulas: la primera, cínicamente económica, la segunda camuflada de buenas intenciones. Las dos, perfectamente funcionales al exterminio de estas personas.

En primer lugar, desprovistos de determinados anticuerpos, los nativos son vulnerables a las epidemias de sarampión y gripe y, particularmente susceptibles a enfermedades virales como tuberculosis y malaria.

En segundo lugar, en caso de sobrevivencia, se exponen a la muerte lenta, porque el impacto psicosocial del contacto altera los patrones culturales y la autoestima del grupo que se descompone en la dependencia y en la mendicidad, llegando en un tiempo muy breve "a morir de tristeza" y a la extinción.

Beatriz Huertas, consultora de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP), insistió en la importancia de "preparar planes de contingencia y de emergencia sanitaria tanto para prevenir los impactos no deseados de un contacto como para mitigar sus efectos a fin que no se produzca el genocidio y situaciones de dominación".

Codiciados recursos naturales

Los factores que, según el magistrado brasileño Antonio Silveira dos Santos, han conducido al exterminio, han sido "el interés de los Estados por los recursos naturales presentes en sus territorios, la falta de información sobre su riqueza cultural, la expansión demográfica e industrial de nuestra civilización urbana, y la falta de protección legal de los derechos indígenas".

En lo que concierne al accionar de los Estados, el encuentro de Belém ha evidenciado que el gobierno brasileño ha operado un significativo cambio en las estrategias de protección de los aislados. La Fundación Nacional del Indio (FUNAI), ha pasado de una política de atracción, captación y asimilación a una de respeto del derecho a su libre autodeterminación.

El gobierno federal de Acre —en la frontera con Bolivia y Perú— implementó drásticas medidas para evitar las penetraciones de madereros, cazadores y aventureros en los territorios habitados por indígenas aislados, pronunciándose también respecto a las iglesias evangélicas que forzaban los contactos, prohibiendo sus acciones en las áreas limítrofes.

La misma eficiencia no se verifica en el Perú, según el líder asháninka Haroldo Salazar, presidente de AIDESEP, quien denuncia que por un lado, el Estado proclama como zonas reservadas una serie de áreas, y del otro, no facilita mecanismos de protección efectiva ni dispone de medidas coercitivas para impedir o limitar la violencia sistemática y las violaciones de los derechos indígenas, reconocidos por el Convenio 169 sobre pueblos indígenas y tribales de la Organización Internacional del Trabajo.

Garantizar derechos de pueblos aislados

Salazar subraya la urgencia de garantizar la territorialidad a los indígenas aislados, superando el discurso conservacionista que prioriza la protección de los recursos naturales respecto a la de los derechos de los pueblos en aislamiento voluntario y contacto inicial.

En la Declaración de Belém, firmada al término de la reunión, los asistentes hicieron un llamado a los Estados de los países amazónicos y del Gran Chaco para que reconozcan oficialmente la existencia de estos pueblos y asuman su responsabilidad de protegerlos, así como de defender la biodiversidad de la que dependen, implementando las medidas necesarias en las políticas públicas para evitar, prohibir y sancionar toda intrusión no autorizada en sus territorios.

Asimismo, exigieron que se reconozca su derecho a la autodeterminación, es decir, a vivir libremente en aislamiento, en sus territorios tradicionales, escogiendo ellos mismos eventuales tiempos y modalidades de un contacto sostenido.


Compartir

Por autodeterminación de pueblos en aislamiento. (Foto: Manuel Nacimento Ponce)
Noticias Relacionadas
Noticias Aliadas / Latinamerica Press
Información y análisis independientes de libre reproducción mencionando la fuente.
Contáctenos a: (511) 7213345
Dirección: Jr. Daniel Alcides Carrión 866, 2do. piso, Magdalena del Mar, Lima 17, Perú
Correo: webcoal@comunicacionesaliadas.org