AMÉRICA LATINA
Agua: ¿Derecho humano o necesidad básica?
25/03/2009
Califican de antidemocrático Foro Mundial del Agua.
Diez países latinoamericanos, junto con otros 15 a nivel mundial, no lograron convencer a los participantes del V Foro Mundial del Agua de considerar el acceso al agua potable y saneamiento como un derecho humano, provocando la frustración de numerosos activistas que calificaron el evento de antidemocrático, pro-privatizador y no transparente.
Bolivia, Chile, Cuba, Ecuador, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay, Uruguay y Venezuela, que participaron en el V Foro Mundial del Agua, realizado en Estambul, Turquía, no lograron que el evento considerase el acceso al agua como un derecho humano, y por ello decidieron no firmar la declaración oficial del evento y más bien suscribir una declaración alternativa en la que sí reconocen este derecho.
Reconocer el agua como derecho humano equivaldría a ponerlo en el mismo plano que los otros derechos fundamentales ya reconocidos por las Naciones Unidas, por lo que se trataría de un derecho imprescriptible e inalienable, y además, vinculante. Los Estados tendrían la obligación de asegurar el acceso seguro del agua y saneamiento a toda su población.
“El Foro Mundial del Agua carece por completo de nuevas maneras de abordar la creciente crisis del agua en el mundo, porque ha mantenido su adherencia a una ideología que no está funcionando, que ha fracasado dramáticamente”, dijo Maude Barlow, asesora principal en materia de agua de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en una entrevista con el programa radial neoyorquino “Democracia ahora”.
Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), 46 millones de los 580 millones de habitantes de la región no tienen acceso a agua potable y 121 millones no cuentan con servicio de saneamiento.
El foro concluyó el 22 de marzo, Día Mundial del Agua, y en su declaración oficial, que no tiene carácter vinculante y que fue firmada por más de 100 países, señala que “el acceso al agua potable y al saneamiento es una necesidad humana básica”, y recomienda una serie de medidas para mejorar la gestión de los recursos hidrológicos y reducir la contaminación de ríos, lagos y acuíferos.
En rueda de prensa, el ministro de Medio Ambiente de Bolivia, René Orellana, manifestó que la declaración oficial “ignora a los pueblos originarios, los derechos colectivos sobre el agua, los sistemas locales o comunitarios de gestión hídrica, pero sobre todo, no hubo voluntad política de incluir ningún cambio en el texto”.
Los 25 países que firmaron una declaración disidente hicieron un llamamiento para que en adelante los debates sobre el agua se realicen bajo principios participativos, democráticos y de inclusión social. —Noticias Aliadas.